Miedos infantiles

Últimamente nuestros peques están empezando a desarrollar su imaginación y aparecen sus miedos, dudas y cuestiones sobre esos personajes que utilizamos en nuestros cuentos.

En ocasiones veo monstruos…

¿Qué hacer cuando nuestros peques tienen miedo por la noche y empiezan a hablarnos del miedo a la oscuridad y a los monstruos?

Para ellos estos personajes son reales, sobre todo por la noche y, aunque seguramente se olviden cuando crezcan, hay que darles respuesta e intentar ayudarles para que estos miedos pasen pronto y ellos no lo pasen tan mal.

He aquí siete recomendaciones para que ningún monstruo se te resista:

1.- Debemos tener en cuenta que los miedos son tan naturales como cualquier otra emoción humana y forman parte de nuestro aprendizaje vital.

2.- No es recomendable negarlos ni esconderlos, ni siquiera debemos empeñarnos en que desaparezcan, sino que debemos asumirlos como una parte más de nuestro imaginario, como los deseos o las fantasías.

3.- Nunca olvidaremos que todos los miedos tienen un denominador común: sólo existen en nuestro mundo interior, pero existen, nunca los ridiculices.

4.- Tratar de humanizar aquello que le asusta: los monstruos, los fantasmas… de acercarlos a su vida cotidiana y atribuirles características infantiles, como por ejemplo, contarles que ellos también tienen sus miedos a sus propios monstruos

5.- Superar los miedos jugando siempre es la mejor idea. Regálale a tu peque un peluche-fantasma o monstruo (vale también un marciano o similar, según el caso), ponle un nombre divertido y preséntaselo ceremoniosamente como alguien que has encontrado y que necesita ayuda. Asígnale un miedo, por ejemplo, a los guisantes, o a las mariposas y juega con tu hijo a intentar que el monstruo supere su miedo.

6.- Haz que tu hijo aprenda a consolarle, verás como él sólo encuentra sus maneras de superar los miedos y te dará una pista sobre cómo debes tú ayudarle a él a superar los suyos.

7.- Otra estrategia para los que son un poquito más mayores es invitarles a que dibujen sus miedos o, si ya saben, pueden escribir sobre ellos. Luego lo podéis ver o leer juntos para desmitificar el miedo, que es el primer paso para superarlo.

Pero recordad siempre que lo principal es tener mucha PACIENCIA.

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